La terapia hormonal de la menopausia iniciada a los 50 hace más bien que mal, y el parche evita el riesgo de coágulos

Revisión de evidencia, 29 de septiembre de 2026

La afirmación: "El miedo a la terapia hormonal vino de un estudio mal interpretado. Para las mujeres de 50 a 59 años, los beneficios superan a los riesgos."

Nuestra calificación: Sólida, para mujeres menores de 60 o en los 10 años tras la menopausia. Los ensayos muestran gran alivio de los bochornos, menos fracturas y riesgos pequeños. Empezar a los 65 o más es otra historia.

Una mujer de unos cincuenta años con el pelo oscuro a la altura de los hombros y mechones grises, con una chaqueta azul marino para correr, de pie en un puente peatonal de la ciudad temprano en la mañana, sonriendo y recuperando el aliento después de correr.

Nora tiene 51 años. Su última regla fue hace un año. Casi todas las noches se despierta empapada a las 3 de la mañana, tiene un bochorno en casi cada reunión y dejó de correr porque está demasiado cansada. Su médica le ofreció terapia hormonal. Nora recuerda 2002, cuando su mamá dejó sus pastillas de un día para otro porque las noticias decían que causaban cáncer de mama e infartos.

¿Entonces es seguro que Nora la tome?

La respuesta depende de cuatro cosas que los titulares de 2002 omitieron: qué edad tenían las mujeres del gran ensayo, cuándo empezaron, qué forma de estrógeno tomaron y qué progestina lo acompañaba.

De dónde viene la afirmación

Mary Claire Haver, ginecóloga, estrenó su pódcast unPAUSED en octubre de 2025 con un episodio sobre la Women's Health Initiative, el gran ensayo de 2002 [1]. Sus invitados dijeron que asustó a toda una generación de mujeres y que el miedo se basó en datos mal interpretados. Ella defiende lo mismo en su libro The New Menopause.

El miedo fue real. Entre las mujeres de EE. UU. después de la menopausia, el uso de terapia hormonal bajó de 26.9% en 1999 a 4.7% en 2020 [2]. En noviembre de 2025 la FDA empezó a quitar sus advertencias más fuertes, las del recuadro negro, sobre enfermedad del corazón, cáncer de mama y demencia. El 12 de febrero de 2026 aprobó las primeras seis etiquetas nuevas [3]. La advertencia sobre cáncer de útero se queda para el estrógeno solo en mujeres que aún tienen útero [4]. Por eso ellas también necesitan un progestágeno, una hormona que protege el revestimiento del útero.

Pista uno: el gran ensayo probó a mujeres mayores con una pastilla antigua

La Women's Health Initiative asignó al azar a 27,347 mujeres de 50 a 79 años a hormonas o a placebo [5]. Su edad promedio era 63, mucho después de la menopausia. Tomaron una sola pastilla: estrógeno de orina de yegua y, en las que tenían útero, una progestina sintética llamada medroxiprogesterona.

En ese grupo, las hormonas sí subieron el riesgo de derrame cerebral y de coágulos. Pero las cifras absolutas fueron pequeñas, y después de 18 años las muertes fueron iguales: 27.1% con hormonas y 27.6% con placebo [6]. Los propios líderes del ensayo dicen hoy que apoya empezar la terapia hormonal antes de los 60 en mujeres con síntomas molestos. No apoya usarla para prevenir enfermedad del corazón o demencia [5].

Pista dos: el momento cambia el riesgo

Una revisión Cochrane juntó 19 ensayos aleatorizados con 40,410 mujeres [7]. A todas las edades, las hormonas no previnieron infartos y subieron el riesgo de derrame. Pero en las mujeres que empezaron menos de 10 años después de la menopausia, las muertes bajaron 30% y la enfermedad del corazón cerca de la mitad. Los coágulos siguieron siendo más comunes. Los revisores calificaron esa evidencia como moderada.

Dos ensayos más pequeños apuntan a lo mismo. En Dinamarca, 1,006 mujeres sanas, unos 7 meses después de la menopausia, recibieron hormonas o nada durante 10 años [8]. El grupo con hormonas tuvo 16 infartos, ingresos por insuficiencia cardiaca o muertes, contra 33 sin hormonas, y no más cáncer. En Los Ángeles, 643 mujeres tomaron estradiol, el mismo estrógeno que produce el cuerpo, o placebo durante unos 5 años [9]. En las mujeres con menos de 6 años desde la menopausia, las arterias del cuello se engrosaron más lento con estradiol. En las de 10 años o más, no hubo diferencia.

El cerebro sigue el mismo patrón. En mujeres de 65 años o más, el estrógeno con progestina duplicó la tasa de demencia probable, de 22 a 45 casos por cada 10,000 mujeres al año [10]. Es una razón para empezar temprano, no tarde.

Pista tres: la forma importa

Lo que más le preocupa a Nora es un coágulo. El 23 de septiembre de 2026, el BMJ publicó un estudio nacional de mujeres danesas de 50 a 69 años, de 2003 a 2021 [11]. Comparó a 9,807 mujeres con un coágulo en una pierna o pulmón, 18,460 con derrame cerebral y 11,974 con infarto con unas 200,000 mujeres parecidas que no los tuvieron. Es un estudio observacional: muestra asociaciones, no pruebas.

Las pastillas de estrógeno subieron el riesgo de coágulos cerca de 60%. En cifras reales son 9 coágulos más por cada 10,000 mujeres al año, o 1 mujer de cada 1,055. Los derrames subieron 6 y los infartos 3 por cada 10,000 al año. El riesgo de derrame e infarto fue mayor con más de 1 mg de estradiol al día durante más de 5 años.

El estrógeno por la piel, en parche o gel, no se asoció con más coágulos ni derrames. La excepción: un parche combinado con un progestágeno tomado parte de cada mes se asoció con cerca del doble de infartos, un resultado menos seguro. Un estudio británico de 2019 con 80,396 mujeres con coágulos encontró lo mismo: las pastillas subieron el riesgo y los parches y geles no [12].

Pista cuatro: el cáncer de mama depende de la progestina

En el gran ensayo, el estrógeno solo, en mujeres a las que les habían quitado el útero, bajó el cáncer de mama: 0.30% al año contra 0.37% con placebo. Las muertes por cáncer de mama también bajaron [13]. Es el resultado que citan los invitados de Haver. El estrógeno con medroxiprogesterona lo subió, de 0.36% a 0.45% al año, unos 9 casos más por cada 10,000 mujeres al año, sin un aumento claro de muertes.

Volvamos a Nora. Tiene 51 años y lleva un año sin regla, justo en la ventana donde los ensayos se ven mejor. Los bochornos bajaron cerca de 75% con hormonas en 24 ensayos con 3,329 mujeres [14], y las fracturas cerca de una cuarta parte en el gran ensayo [15]. Si usa un parche o gel con un progestágeno que proteja su útero, su riesgo de coágulos casi no cambia. Lo que tiene que sopesar con su médica es un pequeño aumento del riesgo de cáncer de mama.

Nuestra calificación

AfirmaciónEvidenciaCalificación
Reduce bochornos y sudores nocturnos24 ensayos aleatorizados, 3,329 mujeres: cerca de 75% menosSólida
Previene fracturasAleatorizado, 16,608 mujeres, 5.6 años: 8.6% vs 11.1% tuvo una fracturaSólida
Iniciada antes de los 60 o en los 10 años tras la menopausia, los beneficios superan a los riesgos19 ensayos aleatorizados, 40,410 mujeres; 30% menos muertes al empezar temprano (calidad moderada)Sólida
Protege el corazón si se empieza tempranoEnsayos combinados, 1 ensayo abierto con 1,006 mujeres, estudios de arterias en 643Prometedora
Parches y geles no suben el riesgo de coágulos2 estudios observacionales grandes, ningún ensayo aleatorizadoPrometedora
El estrógeno solo baja el cáncer de mamaAleatorizado, 10,739 mujeres sin útero, 20 añosPrometedora
Protege el cerebroIniciada a los 65 o más, la demencia se duplicó; no hay buen ensayo al empezar tempranoSin respaldo
En general: a los 50, los beneficios superan a los riesgosEnsayos aleatorizados y grandes estudios observacionales coincidenSólida

El otro lado: el beneficio para el corazón al empezar temprano viene de subgrupos y ensayos pequeños, y el ensayo más grande no fue diseñado para probarlo. Los resultados de los parches son observacionales; las mujeres que reciben parches pueden ser distintas de las que reciben pastillas. El estrógeno con progestina sigue subiendo un poco el riesgo de cáncer de mama, y ningún ensayo ha seguido por décadas a mujeres que empiezan a los 50.

Qué cambiaría la calificación: un gran ensayo aleatorizado de parches de estradiol iniciados cerca de la menopausia, con seguimiento de infartos, demencia y cáncer de mama.

Qué significa esto para ti

  • Si tienes menos de 60 años o menos de 10 desde tu última regla, y los bochornos o el mal sueño te están desgastando, pregúntale a tu médico por la terapia hormonal. A tu edad, los ensayos dicen que los beneficios suelen ganar.
  • Pregunta por un parche o gel en lugar de pastilla. En dos estudios grandes, las pastillas subieron un poco el riesgo de coágulos y los parches y geles no.
  • Si tienes útero, necesitas también un progestágeno. Pregunta cuál; los riesgos cambian según el tipo.
  • No empieces hormonas después de los 65 para proteger tu corazón o tu memoria. Los ensayos encontraron más daño que beneficio.
  • Las hormonas no son seguras para todas. Un cáncer de mama, coágulo, derrame o enfermedad del hígado previos suelen descartarlas; pregúntale a tu médico.
  • Sigue levantando pesas y comiendo suficiente proteína; te ayudan a conservar músculo a cualquier edad, con o sin hormonas.

Qué sigue

Este es el segundo artículo de nuestra serie de Hormonas, después de la terapia de testosterona en hombres. Actualizaremos esta página cuando la FDA apruebe el resto de las etiquetas nuevas. Para conservar músculo y hueso con la edad, lee cuánta proteína necesitas a tu edad.

Fuentes

  1. Haver MC, Bluming A, Tavris C. The truth about estrogen: what the Women's Health Initiative got wrong. unPAUSED podcast, premiere episode, October 2025. https://thepauselife.com/blogs/the-unpaused-podcast/the-truth-about-estrogen-what-the-womens-health-initiative-got-wrong-with-dr-avrum-bluming-dr-carol-tavris
  2. Yang L, Toriola AT. Menopausal hormone therapy use among postmenopausal women. JAMA Health Forum, 2024. 13,048 US women, repeated national surveys, 1999 to 2020. https://doi.org/10.1001/jamahealthforum.2024.3128
  3. US Food and Drug Administration. FDA approves labeling changes to menopausal hormone therapy products. Press release, February 12, 2026. https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/fda-approves-labeling-changes-menopausal-hormone-therapy-products
  4. US Department of Health and Human Services. Fact sheet: FDA initiates removal of black box warnings from menopausal hormone replacement therapy products. November 10, 2025. https://www.hhs.gov/press-room/fact-sheet-fda-initiates-removal-of-black-box-warnings-from-menopausal-hormone-replacement-therapy-products.html
  5. Manson JE, Crandall CJ, Rossouw JE, et al. The Women's Health Initiative randomized trials and clinical practice: a review. JAMA, 2024. 68,132 women in the trials, 27,347 in the hormone trials, up to 20 years. https://doi.org/10.1001/jama.2024.6542
  6. Manson JE, Aragaki AK, Rossouw JE, et al. Menopausal hormone therapy and long-term all-cause and cause-specific mortality: the Women's Health Initiative randomized trials. JAMA, 2017. 27,347 women aged 50 to 79, randomized, placebo-controlled, 18 years of follow-up. https://doi.org/10.1001/jama.2017.11217
  7. Boardman HM, Hartley L, Eisinga A, et al. Hormone therapy for preventing cardiovascular disease in post-menopausal women. Cochrane Database Syst Rev, 2015. 19 randomized trials, 40,410 women. https://doi.org/10.1002/14651858.CD002229.pub4
  8. Schierbeck LL, Rejnmark L, Tofteng CL, et al. Effect of hormone replacement therapy on cardiovascular events in recently postmenopausal women: randomised trial. BMJ, 2012. 1,006 women aged 45 to 58, randomized, open-label, 10 years of treatment, 16 years of follow-up. https://doi.org/10.1136/bmj.e6409
  9. Hodis HN, Mack WJ, Henderson VW, et al. Vascular effects of early versus late postmenopausal treatment with estradiol. N Engl J Med, 2016. 643 women, randomized, placebo-controlled, median 5 years. Funded by the National Institute on Aging. https://doi.org/10.1056/NEJMoa1505241
  10. Shumaker SA, Legault C, Rapp SR, et al. Estrogen plus progestin and the incidence of dementia and mild cognitive impairment in postmenopausal women: the Women's Health Initiative Memory Study. JAMA, 2003. Women aged 65 and older, randomized, placebo-controlled, about 4 years. https://doi.org/10.1001/jama.289.20.2651
  11. Berggreen J, Pourhadi N, Wood-Kurland H, et al. Contemporary menopausal hormone therapy and thrombotic disease: nationwide nested case-control study. BMJ, 2026. Danish women aged 50 to 69, 2003 to 2021; 9,807 clots, 18,460 strokes, 11,974 heart attacks and 201,205 matched controls; observational. https://doi.org/10.1136/bmj-2026-100688
  12. Vinogradova Y, Coupland C, Hippisley-Cox J. Use of hormone replacement therapy and risk of venous thromboembolism: nested case-control studies using the QResearch and CPRD databases. BMJ, 2019. 80,396 UK women with clots and 391,494 controls, observational. https://doi.org/10.1136/bmj.k4810
  13. Chlebowski RT, Anderson GL, Aragaki AK, et al. Association of menopausal hormone therapy with breast cancer incidence and mortality during long-term follow-up of the Women's Health Initiative randomized clinical trials. JAMA, 2020. 27,347 women, randomized, placebo-controlled, more than 20 years of follow-up. https://doi.org/10.1001/jama.2020.9482
  14. MacLennan AH, Broadbent JL, Lester S, Moore V. Oral oestrogen and combined oestrogen/progestogen therapy versus placebo for hot flushes. Cochrane Database Syst Rev, 2004. 24 randomized trials, 3,329 women, 3 months to 3 years. https://doi.org/10.1002/14651858.CD002978.pub2
  15. Cauley JA, Robbins J, Chen Z, et al. Effects of estrogen plus progestin on risk of fracture and bone mineral density: the Women's Health Initiative randomized trial. JAMA, 2003. 16,608 women, randomized, placebo-controlled, average 5.6 years. https://doi.org/10.1001/jama.290.13.1729